Miopía

“¿Me dijeron que tengo miopía, que significa eso?”

La miopía es una condición en donde a nuestro ojo le es más difícil distinguir objetos lejanos, pero no tiene dificultades para ver de cerca. Es un ojo con más poder de lo necesario, por lo que, para corregirlo, se usaran lentes con signo negativo. Por eso cuando veas en tu receta un -2.50 esfera, es porque es necesario quitarle a tu ojo -2.5 dioptrías de poder para hacer que la luz entre bien y se consiga buena visión.

“¿Por qué se origina esto?”

Existen muchas causas que originan miopía, pero la más común se debe a que nuestro ojo es más largo de lo normal, que son aproximadamente 23,2 mm. Una leve miopía por ejemplo puede tener un largo de 23,5 y una miopía alta un largo de 25 mm. Al ser nuestro ojo más largo, los rayos de luz no llegan correctamente a la retina, resultando en una visión borrosa. Existen casos en donde el ojo es largo, pero otras estructuras como el cristalino o la cornea compensan eso, y la persona no presenta miopía al examen y obtiene buena visión.

“¿Por qué tengo que usar lentes?”

El lente ayuda a que la luz genere un ajuste, se desvíe de manera adecuada y llegue de forma clara a la macula, compensando así el defecto anatómico.

“¿Si uso los lentes, esto va a disminuir?”

Generalmente no, ya que es un defecto anatómico del ojo, esto significa que el lente no va a generar que tu ojo cambie su estructura total para “hacerse más pequeño”. Existen otras causas de miopía, relacionadas a la acomodación, las cuales pueden ir disminuyendo con los años.

“Tengo una miopía muy alta, ¿Qué precauciones debo tomar?

Las miopías altas (sobre -7 dioptrías), y miopías muy altas (sobre -10 dioptrías) requieren controles anuales y realizarse fondos de ojo con oftalmólogo, debido a que este tipo de miopía son más propensas a realizar otras enfermedades a los ojos, principalmente retinales: desprendimientos de retina, agujeros maculares, desarrollo de vasos sanguíneos por debajo la retina (membrana neovascular subretiniana), etc. También son más propensos a desarrollar glaucoma (enfermedad de la que hablaremos más adelante) siendo vital también, que estos pacientes se sometan a una medición de la presión intraocular 1 vez al año como mínimo.